Consejos fáciles para salir de la zona de confort y hacer ejercicio

¿Aún no alcanzas tus metas deportivas?

Quizá se deba a que te encuentras en tu zona de confort.

A todos nos pasa. Ya estamos en el segundo semestre del año y lo que nos propusimos en enero todavía está esperando, gulp.

Es natural que conforme va pasando el tiempo, el impulso que nos motivó hace meses se vaya diluyendo.

La vida actual nos consume demasiado tiempo: los pendientes del trabajo, atender a la familia, lo que debemos arreglar en casa y un sinfín de cosas por hacer.

Y nos vamos quedando así: prometiendo que ahora sí o sí vamos a hacer ejercicio, que saldremos a caminar por la ciudad o a trotar al parque, pero luego nos da un poco de flojerita y nos quedamos viendo la tele o Youtube.

Es probable que si esto te suena familiar estés instalado en tu zona de confort.

¿Qué es la zona de confort?

Se trata de un estado mental, donde nuestras creencias, pensamientos, actitudes y hábitos nos hacen sentir a salvo y “cómodos”.

Por lo tanto, no intentamos hacer cosas nuevas, aceptar retos o adoptar otras actitudes, que nos ayudarían a estar mucho mejor.

Por ejemplo, si tenemos unos kilitos de más y estamos conscientes de que salir a correr o a caminar 15 minutos al día es importante para nuestra salud, pero no lo hacemos porque:

  • Consideramos que es muy aburrido.

  • Hacer ejercicio es solo para personas que tienen voluntad y disciplina.

  • Nos da flojera.

  • Hoy no tuve tiempo, pero mañana sí (y el mañana nunca llega…).

  • Así soy, gordito y bello, y ya no hay remedio.

Cambiar de actitud y, por consiguiente, de hábitos no es tan sencillo, pero si aplicamos unos sencillos pasos podemos salir de la zona de confort que nos estanca y no nos deja avanzar y cumplir metas, en este caso deportivas.

Veamos cómo.

  • 1. Aplicar la regla de los 5 minutos

Todos tenemos cinco minutos, ¿cierto? Ocupamos mucho más tiempo revisando Facebook o Instagram. Así que te sugerimos que hoy salgas a caminar durante cinco minutos con reloj en la mano y vuelvas a casa. Por hoy ya cumpliste esta meta. Es suficiente.

Mañana también serán cinco minutos, pero quizá pasado mañana sean seis o siete minutos, y así progresivamente.

La idea es que tu mente se acostumbre y no vea este cambio como algo muy radical o difícil.

  • 2. Descubre un nuevo lugar para ejercitarte

Por ejemplo, si siempre vas al mismo gym y haces el ejercicio de siempre, intenta ahora salir a caminar o a correr a ese parque que no conoces.

O los fines de semana sal de la ciudad y ve al campo o al bosque y haz un poco de senderismo. Llévate a tu familia o amigos, unos bocadillos y suficientes bebidas para hidratarte.

Así sales de la rutina, conoces nuevos lugares, te relajas y, de paso, te ejercitas.

  • 3. Invita a nuevas personas a acompañarte

Como el objetivo es hacer cosas nuevas, si siempre sales a caminar o a correr solo, ahora invita a tu pareja, a un amigo o a varios.

Con esta sencilla acción, haces dos en una: aprovechas para platicar y te pones en forma. Además, pasan un buen rato.

Por supuesto, si tienes mascota, llévala (te lo agradecerá).

  • 4. Cambia de música

Si eres de los que llevan audífonos para ir escuchando su música de siempre mientras se ejercitan, te sugerimos cambiar a otra (aunque sea por un ratito).

Qué tal ese disco que tanto te recomendaron los compañeros de la escuela o de la oficina.

Otra buena opción es escuchar algún podcast de la temática que te interese. Ahora es fácil descargarlos y llevarlos a donde sea.

¿Y qué tal un audiolibro? Puede ser una novela o un libro de autoayuda.

  • 5. Anímate a hacer otro tipo de ejercicio

Si eres amante del running y piensas que ningún otro ejercicio te podría llamar la atención, intenta acompañarlo de otra práctica.

¿Qué tal de vez en cuando organizar un partido de básquetbol o de futbol con tu familia o amigos?

Si tienes oportunidad de inscribirte a un gym, podrías hacer un poco de pesas o de spinning o cualquier otra práctica deportiva que ofrezca el gym.

Y ya que hablamos de bicicleta, estaría buenísimo que desempolvaras la que está guardada y te pasearas un rato por el parque, llevando una botella de agua por si te da sed.

  • 6. Ponte retos

¿Y si te inscribes en el próximo maratón de tu ciudad?

Ya sé, me dirás que todavía no estás preparado o que eso es solo para deportistas de alto rendimiento.

Pero la verdad es que no es difícil. No se necesita ser un atleta cinco estrellas para participar.

Basta con que te quites el temor y pienses en que vas a tener una experiencia valiosa, independientemente de en cuál lugar quedes.

Como verás, todas estas recomendaciones son súper fáciles y sencillas de aplicar.

La idea es que poco a poco vayas saliendo de tu zona de confort y te animes a hacer cosas nuevas, más emocionantes y divertidas.

En Atletismo sin Límites nos encantaría que pusieras manos a la obra.

Si tienes otras ideas para salir de la zona de confort a la hora de hacer ejercicio, escríbenos a info@atletismosinlimites.mx y las compartiremos aquí en el blog.

Nos dará mucho gusto saber de ti. ¡Hasta pronto!