Sacude la flojera y amarra bien tus agujetas

Hay épocas que te puedes sentir más desmotivado para correr. No hay ningún problema físico, pero a tu mente le cuesta vencer la pereza y es posible que dejes de entrenar, aunque en el fondo no quieras. Si te encuentras en esta tesitura, hay ciertas pautas que pueden hacer que te reenganches otra vez a tus hábitos deportivos.

DIVIÉRTETE

Muchas veces la causa de estar perezosos es que lo relacionamos con aburrimiento o monotonía. ¿Por qué no haces un entrenamiento más divertido? Sal a correr por la orilla del mar y deja que las olas te mojen los tenis, vete por el monte y haz una ruta en contacto con la naturaleza, corre cerca de la piscina y date un chapuzón para refrescarte y finalizar el entrenamiento con unos largos, o simplemente ponte unos tenis ligeros y haz dos o tres kilómetros a ritmo alegre.

COMPAÑEROS

Otra motivación extra es salir con un compañero de entrenamiento. Queda con antelación, así ya tendrás un compromiso y te será más difícil saltarte esa cita.

MÁRCATE UN OBJETIVO

Para la motivación y vencer la pereza es muy positivo marcarse un objetivo, tiene que ser ambicioso y duro, pero factible. Si te lo marcas a largo plazo te ayudará marcarte un par de sub-objetivos adicionales a medio plazo que sirvan de “puntos de control” enfocados a alcanzar el objetivo final.

CORRE EN LAS CARRERAS POPULARES

Va un poco ligado a marcarse un objetivo. Este puede ser acabar una carrera popular del calendario por debajo de equis minutos.

También puedes optar por correr la próxima carrera popular de tu localidad. Recorrer varios kilómetros con otros corredores y pasar una mañana en ese ambiente motiva a cualquiera y seguro que vuelves a casa con ganas de entrenar.

¡Hasta la próxima!