¿Cuándo cambiar mis tenis para correr?

Una de las causas más comunes de lesiones en los corredores es correr con tenis viejos y desgastados, pues estos pierden absorción contra el choque, amortiguamiento y estabilidad con el tiempo.

Continuar corriendo con tenis desgatados aumenta el estrés e impacto sobre tus piernas y articulaciones, lo cual puede causar lesiones por sobreentrenamiento.

Para prevenir este tipo de lesiones lo más simple es reemplazar tus tenis para correr cuando estos se encuentren desgastados.

¿Cómo saber cuándo es necesario cambiarlos?

La pregunta parece sencilla, pero no lo es.

Lo primero: no uses la pisada del tenis para determinar si debes cambiarlos o no. La suela media, que es la que provee el amortiguamiento y la estabilidad. Por lo general, se rompe antes de que la suela muestre signos importantes de desgaste. Si has sentido fatiga de tus músculos, dolor en las espinillas, o algún dolor en tus articulaciones, sobre todo en tus rodillas, puedes estar usando tenis que ya no tienen un amortiguamineto adecuado.

La regla es cambiar los tenis para correr cada 500 o 600 kilómetros, dependiendo de tu estilo de correr, peso y la superficie en la que corres.

Los corredores más ligeros pueden cambiar sus tenis cerca del límite superior, es decir, 600 kilómetros; mientras que los corredores más pesados deben considerar cambiar sus tenis para correr cerca de los 500 kilómetros. Si corres en caminos duros, por ejemplo, pavimento, debes reemplazar tus tenis para correr antes que si los usas principalmente en una caminadora.

Marca en tu calendario cuando compraste tu nuevo par para que puedas calcular el kilometraje acumulado. Si usas una bitácora de entrenamiento es mejor, en las nuevas aplicaciones para running puedes llevar los kilómetros por cada zapato, será más sencillo saber cuándo los tienes que cambiar.

Por ejemplo, si eres un corredor ligero y corres en promedio 40 kilómetros a la semana, deberás considerar cambiar tus tenis para correr después de cuatro meses (640 kilómetros).

Una alternativa es que cuando llegues a la mitad de la vida de tus tenis, compres otro par para rotarlos en tus entrenamientos y carreras. Tus tenis durarán más si permites que se descompriman y se sequen entre tus entrenamientos.

Además, tener un par tenis (extra) te servirá como referencia para identificar cuando tus otros tenis están listos para ser sustituidos por la falta de amortiguamiento y absorción del impacto.

¿Qué marca y modelo comprar? Eso depende del tipo de tenis para correr que necesites, lo más importante es que los busques con buen amortiguamiento y ajuste para evitar lesiones.