FORTALECE TU MENTE PARA CORRER MÁS RÁPIDO

Correr rápido es una combinación entre entrenamiento, dedicación y sobre todo, concentración, así que trabajar con tu mente también te generará buenos resultados en tu búsqueda por un mejor tiempo.

Establecerte metas, desarrollar habilidades y corregir fallas son aspectos elementales para poder disminuir segundos en el cronómetro, ya que el esfuerzo es tanto físico como mental.

Los entrenamientos de velocidad son ideales para trabajar con tu mente, ya que necesitas establecer un ritmo, así como el número de repeticiones, monitorear tus descensos y hacer ajustes de velocidad.

Un entrenamiento para mejorar velocidad, también incluye drills o ejercicios pliométricos, rutinas de fuerza en el gimnasio y, en algunos casos, tener un entrenador, y todo ello ayudará a preparar tu mente para cumplir tu objetivo.

Recuerda que ser más veloz, no es solo significa mejorar tu condición física, es también ayudarte a desarrollar tu habilidad de corredor. Así que sigue estos sencillos pasos para ejercitar tu mente, a la par de tu cuerpo.

CAMBIA TU ENTRENAMIENTO

Desarrollar la sensibilidad para mantener un ritmo es la habilidad más importante de un corredor; es la clave para competir al máximo. Esto lo lograrás haciendo una pirámide invertida de mil 200, 800, 400, 800 y mil 200 metros, con intervalos de recuperación de 2 minutos entre cada uno. Corre mil 200 metros a un paso de 10K, 800 a un ritmo de 5K y 400 metros casi al máximo esfuerzo. En cada vuelta intenta mejorar tu marca 2 segundos.

CONCÉNTRATE EN TU CUERPO

Investigadores comprobaron que los corredores más veloces invierten más tiempo concentrándose en su cuerpo, ritmo y competencia, que dejando su mente en blanco, en comparación con los corredores más lentos. Prueba esto en tus entrenamientos.

TRATA DE MEJORAR TU TÉCNICA

Prueba haciendo drills, ya que te ayudan a dividir la técnica al correr, fortaleciendo de forma específica el balance, fuerza y movimiento, los cuales, se traducen en una forma más suave de pisada. Es decir una vez al mes, pídele a alguien que grabe tus entrenamientos de drills, así podrás analizar de forma detenida tu técnica. Lo cual te ayudará a cuidar los siguientes detalles:

Rodillas altas: cuida que tu espalda esté recta, mantén el movimiento de tus piernas paralelo al suelo, pasos cortos, pero suaves.
Patada de glúteos: las caderas permanecen rectas, y la rodilla se dobla suavemente, mientras el tobillo regresa.
Desplantes hacia el frente: mantén los pies en el piso, ambas piernas en un ángulo de 90º en un desplante medio.

3 semanas antes de tu competencia clave, corre del 50 a 75% de la distancia en la que competirás, al ritmo con el que esperas lograr tu objetivo, o ligeramente más lento. Mientras lo haces, enfoca tu mente en hechos, haciendo alguna prueba mental cada kilómetro y medio para medir tu ritmo, así como saber cómo te sientes en cada una de las partes de tu cuerpo.