Suplementos para correr: cuáles son los mejores y cómo tomarlos

La nutrición es uno de los aspectos más importantes de nuestra vida, no sólo de la deportiva, sino la del día a día y que determina, en gran medida, nuestro estado de salud. Si, además, practicamos algún deporte, cobra aún más importancia porque durante la práctica deportiva posiblemente exijamos a nuestro cuerpo un esfuerzo extra que el que se le pediría con una vida sedentaria o moderadamente activa.

En esos casos de actividad deportiva es cuando nos pueden ser de mucha utilidad los suplementos deportivos porque es posible que el cuerpo ya no sea capaz por sí sólo de generarlas para aguantar, no sólo durante el ejercicio, sino para recuperarse.

En este artículo, nos vamos a referir, sobre todo, a los suplementos para correr, pero perfectamente puedes extrapolar lo que aquí se hable en otros deportes, sean de resistencia o no.

Es difícil valorar si un suplemento, sustancia o nutriente es, en general, bueno o malo per se y cómo tomarlo, en qué proporciones y demás porque eso depende en gran medida del caso particular: quién lo vaya a tomar, qué modalidad deportiva practica, cuál es el objetivo que busca, entre otros aspectos. No es lo mismo un adolescente que está en la escuela de atletismo, una mujer posmenopáusica que hace gimnasia de mantenimiento o un ciclista profesional.

También es importante tener en cuenta que, como su propio nombre indica, son suplementos, es decir, no podemos verlos como sustitutivos de nada y menos aún, de una adecuada alimentación y nutrición. Esto parece una perogrullada, pero es un error que se comete con bastante frecuencia y son muchos los que sustituyen o tratan de sustituir, literalmente, algunos de los nutrientes por suplementos y eso no suele ser bueno.

A priori y en condiciones normales, sin ninguna patología, ningún suplemento deportivo debería ser imprescindible y, de hecho, podrían no ser ni siquiera necesarios pero, como se ha comentado, hay situaciones o momentos en los que nos puede ser imposible obtener los nutrientes que necesitamos o, aun pudiendo, puede no ser factible, por lo que ¿por qué no recurrir a los suplementos?

No te dejes llevar por cierta tendencia que demoniza a los suplementos deportivos diciendo que son inútiles e innecesarios y que todo lo podemos obtener mediante una adecuada alimentación (habría que ver cómo se define lo de adecuada porque no parece estar claro) porque hay determinados momentos en los que no es posible, por ejemplo, ingerir tanta energía como estamos consumiendo o asimilar tantos nutrientes como necesitamos.

Tampoco deberíamos ponernos en contra de los suplementos deportivos por el mero hecho de que son ayudas no imprescindibles, considerarlas trampas o, peor aún, asimilarlas a sustancias dopantes. Nada tienen que ver las bebidas energéticas, bebidas de sales, barritas energéticas, l-carnitina, aminoácidos ramificados y otros suplementos con las sustancias que la WADA (World Anti-Doping Agency. Agencia Mundial Antidopaje) incluye en su lista de sustancias prohibidas.